10 Puntos Imprescindibles Para Hacer Un Portfolio Artístico O De Ilustración

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10 Puntos Imprescindibles Para Hacer Un Portfolio Artístico O De Ilustración

Vamos a ver todos los pasos necesarios para crear un portfolio artístico que te consiga un trabajo.

Éstos son los 10 puntos:

  1. Tu trabajo tiene que tener coherencia
  2. La capacidad narrativa
  3. Cómo hacer un portafolio de ilustración
  4. Cómo organizar diferentes estilos o etapas
  5. Incluye sólo tus mejores trabajos
  6. Dónde colocar tus mejores imágenes
  7. Añade información a las obras
  8. Incluye tu biografía
  9. ¿Cuántas imágenes debe tener un portafolio?
  10. ¿Portfolio físico o digital?¿Cuál necesitas?

Además, al final del artículo, te muestro 5 ejemplos de portafolios de ilustradores reconocidos y 5 herramientas y plataformas para crees tu portafolio online.

1. Tu trabajo tiene que tener coherencia

Cuando buscas clientes o aplicas a una oferta de trabajo, no basta con enviar los mejores trabajos que tienes, si no tienen nada que ver entre ellos. En este caso, el posible cliente no tendrá una idea clara de lo que haces y no sirve de nada.

La persona a la que va dirigido tu portafolio tiene que tener una idea clara de lo que hacemos y de cuáles son nuestros puntos fuertes después de ver nuestros trabajos.

2. La capacidad narrativa

El estilo y técnica de tus ilustraciones es importante, pero no basta con esto. Además de lo bonitas que sean tus ilustraciones, tienes más probabilidades de encontrar un trabajo si son capaces de demostrar tu capacidad narrativa.

Pero ¿qué significa este concepto y cómo lo aplicamos a nuestras ilustraciones?

Como se puede deducir por el nombre, la capacidad narrativa es la habilidad que uno tiene para crear y compartir historias. 

Como ilustradores, tenemos que preocuparnos de que nuestras ilustraciones cuenten una historia, o que sean capaces de transmitir una idea o concepto. Tus clientes necesitan más que una ilustración bonita.

Tus ilustraciones deben ser capaces de contar una historia

3. Cómo hacer un portafolio de ilustración

Tu portafolio debe incluir 3 tipos de imágenes.

  • Bocetos
  • Ilustraciones finales
  • Mockups o previsualización del producto

Los bocetos son importantes para mostrar al cliente nuestro proceso de trabajo, formas de abordar un proyecto o incluso nuestras habilidades más básicas. Además añaden variedad e interés al conjunto de trabajos.

Las ilustraciones acabadas son la base de nuestro portfolio y son las que deben aparecer en mayor número.

Por otro lado, nuestras ilustraciones van a ser usadas en productos finales y debemos darle al cliente una idea de cómo lucen nuestros trabajos en el mundo real. Además, un portafolio con este tipo de previsualizaciones tiene un aire mucho más profesional y refleja tu capacidad de visión. 

No hace falta que hayas trabajado para un cliente en particular. Tú puedes inventarte tus trabajos imaginarios y diseñar mockups para ellos. Por ejemplo, si tienes unas cuantas ilustraciones, prueba a usarlas como portadas de libros, discos, juegos, etc…

4. Cómo organizar diferentes estilos o etapas

Como dije anteriormente, la cohesión y unidad de tus trabajos es esencial y el portafolio no debe ser una amalgama de imágenes inconexas.

Vamos a ver dos tipos de ilustraciones que pueden romper la armonía de tu portfolio y cómo podemos organizarlas para que esto no suceda.

Ilustraciones antiguas. Puede que tengas ilustraciones de hace tiempo que ya no representan el trabajo que haces en la actualidad.

Si deseas incluirlas porque tienen una calidad excepcional, siempre puedes organizar tu portfolio sobre una línea cronológica en la que se ve tu evolución como artista.

Aún así, si no quieres seguir trabajando en este estilo es preferible que no ocupes un porcentaje importante del portafolio con estas imágenes, de lo contrario es probable que los clientes te pidan ese mismo estilo. Utiliza estas imágenes únicamente para mostrar tu evolución.

Ilustraciones de diferentes tipos o para diferentes públicos. Al igual que en el punto anterior, si tienes imágenes con diferentes estilos, es mejor que dividas tu portafolio en diferentes secciones en las que encierres cada uno de esos estilos y no las pongas todas juntas sin un orden concreto.

Si esas imágenes van dirigidas a diferentes públicos, crea secciones con diferentes grupos de edades. No es nada recomendable que el cliente vea ilustraciones para adultos mezcladas con ilustraciones para niños.

Al final tendrás que decidir si te compensa mezclar trabajos o centrarte en un estilo. Esto requiere un poco de investigación por tu parte y conocer al cliente antes de mostrarles tu portfolio.

Si tu posible cliente es una editorial que trabajar únicamente con libros para niños de 0 a 3 años, no tiene ningún sentido que incluyas ilustraciones para otro rango de edad y es probable que te descarten si tu portfolio tiene imágenes que no encajen del todo con su estilo.

Es más, yo te recomiendo que te especialices todo lo posible. Al igual que ocurre en cualquier otro campo, siempre te será más útil ser el mejor en un nicho pequeño, que alguien irrelevante en varios campos. Los editores y directores de arte suelen buscar especialistas, no generalistas.

5. Incluye sólo tus mejores trabajos

No te preocupes tanto por la cantidad, si no por la calidad. Si algunas de tus ilustraciones no terminan de convencerte, no las incluyas por el mero hecho de rellenar espacio.

En cuanto a este tema hay una regla básica que dice que la calidad de tu portafolio es igual a la calidad de tu peor trabajo.

Esto significa que aunque tu portfolio contenga un montón de ilustraciones buenísimas, se puede arruinar por tener una ilustración regular o mala. El cliente se quedará con la impresión de que tu trabajo es inconsistente y esa imagen de calidad regular será la que cause más impresión.

Incluye sólo los trabajos que representen tu estilo y con el que te apetece seguir trabajando

6. Dónde colocar tus mejores imágenes

La colocación y orden de las obras es súper importante y es algo a lo que muchos ilustradores no prestan atención. A continuación voy a explicar la correcta organización de las imágenes en un portfolio digital y uno impreso.

En un portfolio impreso

Supongamos que tienes un total de 10 ilustraciones de las cuales, 3 son tus preferidas y tienen una gran calidad.  Mi consejo es que nunca coloques esas 3 imágenes juntas.

Para crear el mayor efecto e interés en el cliente, coloca una de esas imágenes en la primera página, otra en el medio y otra en el final. De ese modo cuando el cliente vea la primera ilustración tendrá una buena impresión inicial que le animará a seguir pasando las páginas. 

Cuando parezca que la calidad se estanca, se encontrará con otra ilustración impactante en el medio del portfolio que reavivará su interés. Al final, en la última página se encontrará con la última ilustración y ésta será quizás la más importante y la que puede decidir si consigues el trabajo o no.

Una imagen impactante al final dejará una marca en el cliente y hará que sea difícil de olvidarte. Si por el contrario pones una imagen mediocre al final, es probable que el cliente cierre el portafolio y sin recordar lo buenas que eran las ilustraciones anteriores.

En un portfolio digital

En el portfolio digital, las obras deben estar dispuestas de la forma más sencilla y directa posible. 

Es muy fácil pasarse de creativo y hacer un portfolio con múltiples pestañas y categorías. Obviamente es necesario tener tus trabajos organizados según diferentes criterios, pero sin caer en excesos.

He visto algunos portafolios en los que cada imagen se encuentra en una pestaña separada y tienes que ir haciendo click para ver cada una de las obras. Esto es muy incómodo y poco recomendable. Los editores y directores artísticos tienen poco tiempo para revisar muchos portfolios y lo que necesitan es ver tu trabajo de un vistazo.

Si organizas tus trabajos en mosaicos o paneles al estilo de Instagram o Pinterest, les estarás facilitando las cosas. Además es más probable que detecten tus mejores trabajos y les presten atención.

7. Añade información a las obras

Cada una de las obras debe de llevar un título, el cliente al que va dirigida y la fecha de creación. Esta es la información mínima que debes incluir. De este modo, ofreces una referencia a la persona que está viendo el portfolio y evitas que se sienta desorientado entre todas las imágenes.

Como complemento, puedes añadir una breve descripción de la imagen que aclare el propósito de la misma. En este apartado puedes incluir más información relevante, como los detalles del briefing, los retos con los que te has encontrado o las cosas que has descubierto.

Además puedes indicar qué puesto ocupaste durante el proyecto, en caso de formar parte de un equipo e incluir links al proyecto final o empresa para la que has trabajado.

En caso de que no hayas trabajado para clientes reales, no hace falta que te los inventes. Simplemente describe la imagen y su función y señala que es un proyecto personal.

8. Incluye tu biografía

La biografía para un portfolio de ilustración no es exactamente lo mismo que un CV para un trabajo en cualquier otro sector, aunque tenga algunos puntos en común. 

Está bien que escribas tu experiencia profesional y nombres trabajos anteriores, pero no debería parecer en primer lugar. Además, debes escribir un pequeño texto describiéndote y hablando sobre ti y sobre lo que haces.

Incluye una fotografía que te describa y transmita quién eres. No te limites a usar una foto de carnet.

Además, es una buena idea que incluyas tu información de contacto en todas las páginas de tu portafolio.

9. ¿Cuántas imágenes debe tener un portafolio?

Puedes hacer un portafolio que te consiga un trabajo con tan sólo 10 ilustraciones. Podría explayarme más en la respuesta, pero es así de simple.

Es mejor que te centres en crear las 10 mejores obras que eres capaz de hacer. A partir de ahí, puedes empezar a mostrarlo y seguir trabajando. Cuando realices una ilustración de la misma calidad que las otras, inclúyela y de esta forma tu portfolio irá creciendo paulatinamente.

No es recomendable que un portafolio tenga demasiadas imágenes. Ten en cuenta que estás exponiendo tus mejores trabajos y se supone que cada uno de ellos tiene suficiente material para ser analizado durante un rato.

Si incluyes más de 30 imágenes, harás que el cliente o el director de arte empiecen a pasar las hojas rápido para verlas todas y tu trabajo pierda un poco de fuerza. 

Así que como regla general, te recomiendo mantener el portafolio entre 10 y 30 imágenes. 

A la hora de elegir el número de imágenes que componen tu portafolio, recuerda que más vale calidad que cantidad

10. ¿Portfolio físico o digital? ¿cuál necesitas?

Necesitas ambos. Cada uno de ellos sus ventajas y se usan para diferentes ocasiones, así que es importante que maximices todas las posibilidades de llegar a los clientes, creando dos portfolios.

En el apartado anterior, he hablado un poco sobre cómo organizar nuestras imágenes en cada uno de los distintos portfolios, pero a continuación vamos a ver un poco más a fondo las características de ambos y cómo usarlos de la forma correcta.

El portfolio físico 

En ocasiones, tendrás la oportunidad de quedar con tu cliente o posible jefe en persona. Entonces será adecuado que lleves un portfolio físico e intentes mantener su interés durante toda la entrevista.

No utilices una carpeta con hojas sueltas. Debes tratar tu portafolio como una obra completa en sí misma y tienes múltiples opciones para hacerlo. Desde un archivador, hasta una encuadernación más elaborada. Cualquier cosa menos un puñado de hojas sueltas.

Si constantemente estás añadiendo trabajos o adaptando el portafolio para diferentes clientes, utiliza una carpeta con fundas de plástico para cada página.

Éste es mi portafolio favorito y el que uso para todas mis entrevistas.

No necesitas llevar los originales a menos que te lo pidan de forma expresa. Cada página de tu portafolio será diseñada y maquetada y contendrán reproducciones de tus obras. 

Eso sí, la calidad de las reproducciones debe ser muy buena. No utilices una impresora de mala calidad para imprimir las páginas de tu portfolio.

El portfolio digital

Hay dos tipos de portfolios digitales. Uno descargable y otro en formato de página web.

El descargable, es común que esté en formato PDF. Podrás enviarlo por correo y llevarlo en un pen drive a las entrevistas presenciales. Intenta que sea ligero y no pese más de 10 MB, de lo contrario es probable que el cliente tenga problemas para descargarlo.

Tu página web, aunque tiene la misma función que el portafolio, no puede estar construido de la misma forma. Como ya he explicado anteriormente, debe ser sencilla y directa; con toda la información disponible a un golpe de vista.

Es recomendable que tengas tu propio domino. Hay plataformas que te permiten crear tu portafolio online de manera gratuita, pero incluyen el nombre de la página en la dirección url.

Por ejemplo, www.wix.miportafolio.com es un dominio largo y poco intuitivo. Por una pequeña cuota al mes puedes conseguir una dirección personalizada que dará una mayor sensación de profesionalidad. 

En cuanto a la estética, te recomiendo de nuevo que optes por la sencillez. El diseño de la página web no puede ser más importante que las obras. Los colores claros son los más populares , siendo el blanco el más usado, por su sensación de limpieza y claridad.

Existen 4 categorías básicas que son las que querrás usar normalmente en tu página web:

  • Biografía
  • Trabajos
  • Contacto
  • Blog (opcional)

Estas 4 categorías son páginas separadas de tu sitio web y tienen que ser fácilmente accesibles desde un menú. Tan sólo tienes que traspasar el contenido de tu portfolio a las diferentes categorías de la página web. 

Es aconsejable que tu información de contacto, como la dirección de correo o el teléfono, aparezcan en el pie de página de todas las categorías y subpáginas. De igual modo, si eres una persona activa en las redes sociales ( muy recomendable) deberías incluir los iconos con los links tus perfiles.

En tu sección de trabajos, crearás subcategorías para tener tus trabajos organizados, de la manera explicada anteriormente. De igual manera, debes tener tu portfolio descargable a la vista, para que pueda descargarse fácilmente.

El apartado de Blog es opcional pero también es recomendable. Puedes usarlo para un montón de fines. Escribirás posts cada vez que te entrevisten o se publique uno de tus trabajos, pero además puedes usarlo para escribir sobre la profesión de ilustrador y ofrecer consejos.

Al compartir tus conocimientos, no sólo estarás ayudando a todos aquellos que lo necesiten, sino que te mostrarás como una figura de autoridad en el tema y te verán como un profesional.

Una forma de monetizar tu sitio, consiste en añadir una página más en la que podrás a la venta reproducciones de tus ilustraciones y todo tipo de merchandising. Una vez que empieces a tener visitantes puedes plantearte esta idea.

5 ejemplos de portafolios de ilustradores

Me da miedo poner ejemplos de portafolios, porque existen tantos y de tanta calidad que no me siento capaz de elegir mis favoritos. 

Así que, te dejo unos cuantos ejemplos de ilustradores reconocidos internacionalmente, para que te hagas una idea de lo que se lleva y se considera adecuado en un portafolio.

Cada una de estas páginas representa un estilo diferente y espero que te sirva de ayuda para hacerte una idea de cómo quieres exponer tu trabajo. 

Todos estos portafolio son distintos a primera vista, pero tienen dos características en común:

  • La sencillez en el diseño. Las ilustraciones son lo principal y no el diseño de la página.
  • Efectividad. De una sola pasada conseguimos ver el estilo general del ilustrador.

Tú tienes que intentar conseguir esto mismo con tu portafolio o página web.

LA Johnson

Este portafolio es un buen ejemplo de cómo organizar distintas categorías e ilustraciones con mucha información y distintos fines.

Justin Maller

Un portfolio muy simple,con muy pocas categorías y poca información. Lo importante de esta página web son las ilustraciones. 

Zach Meyer

Este es el ejemplo de un portafolio con un mosaico de ilustraciones pequeñas. Pero al mismo tiempo, tenemos un montón de categorías en el menú de la izquierda.

David Lanham

Otra página minimalista con muy pocas categorías en la que el centro de atención son las ilustraiones.

Álvaro Tapia

Un buen ejemplo de cómo presentar tus trabajos dando importancia al producto final y combinarlo con trabajos de múltiples categorías.

5 Herramientas y sitios para hacer un portfolio online

Hay muchos servicios disponibles online para crear tu página web y portfolio. No me voy a parar a enumerarlos todos, sino que voy a escoger los 5 que más conozco y con los que he tenido alguna experiencia.

Mi favorito es WordPress, porque me proporciona la mayor flexibilidad, aunque es verdad que tiene sus inconvenientes. Dependiendo del uso que le vayas a dar, tienes otras opciones que pueden ser más adecuadas para ti.

WordPress

WordPress es la plataforma que usa este blog y la más recomendada para crear una página que te represente. Existen miles de plantillas que puedes elegir y la mayoría de ellas se pueden configurar para adaptarse a tus necesidades. 

El punto «negativo» es que aunque no necesites saber programación, hay ciertos apartados técnicos sobre los que deberás informarte para dominar la aplicación por completo, aunque no es excesivamente complicado. 

Además, si quieres tener tu propio dominio, tienes que adquirir tu propio servicio de hosting y lidiar con otros problemas técnicos.

Si te asustan todas las cuestiones técnicas, quizás tienes mejores opciones, pero ninguna plataforma te dará tanta flexibilidad como WordPress.

Format

Desde 6 euros al mes, este sitio te permite crear tu página web para sacar el mayor partido a tus trabajos. Además te da la oportunidad de montar una página web con tienda y demás apartados. 

Adobe Portfolio

Con Adobe Portfolio puedes crear páginas web y portfolio para exponer tus trabajos online de forma rápida y sin tener que escribir nada de código. Además es muy cómodo para importar archivos desde Behance o Lightroom. 

Wix

Wix es un servicio que te permite hacer páginas web completas de forma gratuíta. Aunque puedes usarla con tu propio dominio desde 4 euros al mes.

Yo lo he usado para mi primera página web y es muy sencillo de usar y tiene muchas plantillas para elegir. 

Squarespace

Es el sitio de moda para hacer portfolios y páginas web personales. Tiene las mismas características que los anteriores y la verdad es que es muy fácil crear una página súper elegante con esta plataforma.

Aunque es un poco más cara que el resto, (empezando desde 12 euros al mes), te proporciona todo lo necesario para crear una web completa sin tener que preocuparte de nada más.

4 Comments on “10 Puntos Imprescindibles Para Hacer Un Portfolio Artístico O De Ilustración”

  1. Tu artículo me ha ayudado mucho ya que andaba muy perdida en el tema y no tenia las cosas muy claras, además de que motiva bastante. Muy fan, no sé qué apartado leerme ahora, todos me resultan interesantes, así que a leer se ha dicho… muchas gracias.

  2. Excelente, todos estos tips tan solo te los da un buen editor o director de arte. Asi que esto es muy valioso

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