Cómo Componer Un Dibujo o Ilustración en 6 pasos

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La composición del dibujo no es algo matemático. A pesar de que hay numerosos procedimientos y reglas que te ayudan a crear buenas composiciones, no hay una fórmula exacta que, al seguirla te dé como resultado una composición perfecta.

Aunque en este artículo voy a exponer una serie de pasos que te ayudarán a la hora de componer un dibujo o una ilustración, la regla básica es que si se ve bien, entonces está bien. No obstante, te aseguro que si sigues estos 7 pasos por orden, el resultado te va a resultar mucho más sencillo.

Hay gente que tiene una intuición natural para crear composiciones agradables. En realidad, cualquiera con la suficiente práctica puede adquirir la habilidad de crear buenas composiciones. De hecho, si coges cualquier ilustración que te guste y la analizas, descubrirás que suele seguir las reglas compositivas.

PLANIFICAR ES ESENCIAL

La composición es un problema que se resuelve antes de empezar a dibujar.  Si empiezas a componer tu ilustración en el papel o soporte final, es probable que te sientas presionado a hacerla perfecta. Esta presión causará que dibujes con miedo y limites tu creatividad.

Es bastante común entre los principiantes empezar a dibujar la obra final sin dedicar un tiempo previo a la planificación, pensando que así se ahorran tiempo. La verdad es que sucede todo lo contrario, y además éste es una de las causas principales del famoso bloqueo artístico. No pierdas el tiempo y planifica tu dibujo antes de empezar a dibujar.

1. LA FINALIDAD DE NUESTRA ILUSTRACIÓN

Aunque no es el tema central de este artículo, tenemos que tener muy claro la idea de nuestra ilustración. Qué sensación o ideas queremos transmitir? Esto es clave para poder crear una composición que funcione. A la vez que nos dará ideas de cómo organizar los elementos.

Como vimos en este post, La forma en la que organizamos los elementos aporta distintos significados. Si queremos crear una ilustración en la que el personaje principal está en una situación de peligro, seguramente tendremos que usar una composición diferente de otra ilustración en la que el personaje se encuentre en una situación de poder o superioridad.

Así que antes de empezar con aspectos técnicos, ten claro qué es lo que quieres contar con tu ilustración.

En un papel a parte, describe la acción de tu ilustración, la historia, los personajes que aparecen en ella, etc… Haz una lista con los elementos que quieres incluir. Nada en tu obra debería ser fortuito. Los elementos del fondo también son importantes y pueden ensalzar o detallar el mensaje general de tu ilustración. Las plantas que incluyas, los edificios, etc… todo tiene significado, así que planifica todos estos aspectos con anterioridad.

2. ESCOGER EL FORMATO

Una vez que sabes cuál es la finalidad de tu ilustración, tienes que decidir el tamaño de tu obra y el formato. No es lo mismo componer para un formato horizontal que para uno vertical o uno cuadrado.

A la hora de escoger un formato es muy importante que tengas en cuenta la visión general de tu composición. Si quieres saber más sobre composición debes leer este artículo sobre la proporción áurea y la simetría dinámica.

Es más útil que utilices un trozo pequeño con el mismo formato que tu obra final. Así que haz bocetos en estos recuadros de pequeño formato y experimenta todo lo que puedas hasta que te encuentres con un resultado que te guste.

A continuación te presento los tres formatos básicos que puedes usar como base para tu ilustración. Recuerda que esto es sólo una guía y no tienes porque seguirla al pie de la letra. Simplemente expongo los casos más comunes de cada formato, pero en realidad, puedes usar cualquiera de ellos para lo que quieras.

  • El formato horizontal es muy usado para paisajes y lo podremos usar cuando queremos dar importancia a la escena en la que se desarrolla la historia de nuestra ilustración. El formato horizontal es adecuado para escenas tranquilas y relajadas donde los ojos del espectador pueden pasearse de lado a lado con tranquilidad. Si quieres que tu ilustración cuente una historia, puedes distribuir los elementos de forma lineal, de un lado a otro, como si se tratara de una línea temporal en la que ocurren diferentes sucesos.
  • El  formato vertical es muy usado para retratos o personajes en general, pero puede servirnos igualmente para paisajes. La idea es que los ojos se mueven de arriba abajo, por lo que la escena resulta un poco más dinámica que en un formato horizontal. El formato vertical también nos puede ayudar a describir la situación de nuestra historia cuando queremos expresar conceptos como agobio o libertad. Por ejemplo, si queremos enfatizar la altura de los edificios de una ciudad o los árboles de un bosque.
  • El formato cuadrado es bastante usado cuando el punto focal se sitúa en el centro de la imagen. Este formato nos da una sensación de equilibrio y proporción.

Existen otro tipo de formatos menos comunes, como ovalados, triangulares, etc… pero casi todos son variaciones de alguno de los formatos básicos anteriores.

3. ESTUDIA LAS IMÁGENES QUE TE GUSTAN

Una vez que sabes el tipo de ilustración que quieres hacer y el formato que vas a utilizar, busca una obra que tenga la misma intención que la tuya. Por ejemplo si quieres hacer una escena de lucha, busca varias ilustraciones con el mismo motivo y analízalas. Primero conviértelas en blanco y negro y después reduce sus elementos a formas geométricas básicas.

Repitiendo este ejercicio unas cuantas veces, pronto llegarás a entender qué es lo que hace que una imagen sea atractiva visualmente.

4. Selecciona el tipo de composición que más te convenga.

Una vez que tenemos nuestro punto focal seleccionado, tenemos que decidir donde situarlo y cómo relacionarlo con el resto de elementos de la ilustración.

Vamos a ver tres formas de dividir la imagen y organizar los elementos dentro de la misma. No voy a meterme demasiado en detalle en este punto, ya que hay un montón de información disponible acerca de cada uno de ellos. De todas formas, puedes encontrar plantillas online para cada uno de estos métodos.

  • La regla de los tercios es quizás la más conocida de todas las reglas compositivas. Consiste en dividir  la imagen en tres partes horizontales y tres partes verticales. Como resultado de estas divisiones se crean 4 puntos focales. Estos puntos focales, son las zonas hacia las que nuestros ojos se dirigen instantáneamente. El hecho de posicionar nuestros elementos alrededor de estos puntos, hace que la imagen se vuelva más interesante. Yo no recomiendo usar esta regla para composiciones complejas, pero si estás buscando una solución rápida para un dibujo sencillo, supongo que siempre puedes probar con ella.
  • La simetría dinámica es una herramienta que nos permite crear composiciones más interesantes y complejas que la regla de los tercios. Se trata de dividir la imagen con líneas diagonales que forman triángulos. Los puntos de intersección son similares a los de la regla de los tercios, pero además de estos puntos podemos utilizar las líneas diagonales para ordenar y distribuir los elementos de formas interesantes y dinámicas. Te recomiendo que le eches un vistazo.
  • La espiral áurea está presente en muchas formas naturales, desde nuestras orejas, hasta la concha de un caracol o la forma de las galaxias. Vemos en muchos elementos naturales, una tendencia a organizarse de esta forma, y a nuestro cerebro le gustan las composiciones que se basan en esta espiral. De ahí que muchos de los grandes artistas de la historia del arte se basen en ella para crear sus obras.

En este artículo, te enseño 16 tipos distintos de composición. Puedes echarle un vistazo y escoger el que más le convenga a tu historia.

Selecciona el punto focal

Como explico en el post de elementos de la composición, uno de los elementos de la composición es el énfasis. Esto significa que todos los elementos de la imagen tienen que trabajar en conjunto para ensalzar un punto focal.

Es importante que selecciones ese punto de mayor importancia en tu ilustración, que sobresalga del conjunto, de lo contrario la imagen resultará plana y caótica. Si ya has realizado el punto 1, ya sabes cuál es la finalidad de tu ilustración y los elementos que la componen. Así que, tan sólo tienes que seleccionar el elemento principal y decidir donde situarlo.

Una vez que selecciones ese elemento principal, te ayudarás de los demás elementos de la composición para guiar el ojo del espectador hacia ese punto.

5. HAZ BOCETOS EN BLANCO Y NEGRO

Una vez que sabemos el formato que vamos a usar y tenemos varias referencias en nuestra cabeza, vamos a trabajar en pequeños bocetos a escala.

En una hoja de papel, dibuja varios recuadros que tengan el mismo formato que nuestra obra final. Es importante que tengan las mismas proporciones que nuestro soporte final, de lo contrario el ejercicio no sirve de nada.

Para  empezar,  pinta uno o varios bocetos con solamente 3 tonos. Blanco, negro y gris. En este boceto planearás las formas básicas de la composición, la luz, los patrones, etc… En este punto no quieres añadir demasiado detalle. Tienes que reducir los elementos de tu imagen a formas geométricas para poder trabajar con eficacia. Organiza tus formas básicas y prueba situándolas en diferentes puntos de la imagen hasta que consigas el efecto deseado.

Puedes usar Photoshop para mover los elementos, o puedes dibujar esas figuras en un papel a parte para luego recortarlas y probar diferentes composiciones.

Ten en cuenta los elementos de la composición. Utiliza líneas verticales y diagonales si quieres una composición dinámica. Líneas horizontales para una composición más estática. Líneas curvas para expresar conceptos como fluidez, etc…

Intenta que haya tres planos de profundidad. Un fondo, un plano medio y plano frontal. Esto dará mayor profundidad a la ilustración y mayor interés, aunque la ilustración sea muy sencilla.

A la hora de hacer estos pequeños bocetos, ten en cuenta la importancia del valor en la imagen.  Utiliza 3 valores: negro, blanco y gris. 

Haz varias pruebas con la variedad en mente

A nuestro cerebro le gusta la variedad. Para hacer tus composiciones más interesantes, ten en cuenta los siguientes puntos:

  • Intenta que las divisiones del espacio entre los distintos elementos, sea desigual. No distribuyas todos los elementos de una forma excesivamente ordenada, (a no ser que sea ese tu objetivo)
  • Evita que tus elementos se alineen en los ejes horizontal y vertical. En la naturaleza no nos encontramos elementos perfectamente alineados uno encima del otro. Si esto ocurre en una ilustración, a nuestro cerebro le resulta extraño y le llama la atención para mal.
  • Intenta que tu composición tenga variedad en todos los aspectos. Si tienes demasiadas líneas rectas, puedes incluir alguna línea curva para llamar la atención sobre ese punto. Lo mismo puedes hacer con variaciones en el tamaño, color, etc…

6. AÑADE MÁS DETALLE

Este paso es un poco opcional, pero a mí me ayuda a mejorar mis composiciones.

Una vez que he terminado de experimentar con las formas geométricas y tengo una idea de mi composición final, suelo dibujar los elementos que estoy seguro que voy a incluir en mi ilustración.

Si tengo varios tipos de plantas, animales o cualquier otro elemento, dibujo solamente uno de cada tipo. Luego los organizo en Photoshop, repitiéndolos las veces que necesite, escalándolos, estirándolos y haciendo todas las modificaciones convenientes hasta conseguir una composición que me satisfaga. Esto me da nuevas ideas, además de una visión aproximada del resultado final.

Si has llegado hasta aquí, ya puedes empezar a hacer tu ilustración final. Buena suerte!

4 Comments on “Cómo Componer Un Dibujo o Ilustración en 6 pasos”

  1. Muchas gracias!
    Me ha sido de gran ayuda encontrar un blog como el tuyo, dedicado a la teoría de la composición.
    Soy maestra de Artes Plásticas y a los niños pequeños les surge la composición de un modo tan natural, pero he notado que a los adolescentes les cuesta un poco. Este repaso me ayudará a guiarlos un poco con sus trabajos compositivos.
    Espero no dejes de publicar contenido, y de nuevo, gracias!

    1. Muchas gracias. es verdad lo que dices y me alegro de que te sirva de ayuda para preparar tus clases

  2. Muchas gracias por estos consejos. Estoy intentando aprender a ilustrar, ya que escribo y tengo en mente una novela y me encantaría poder ilustrarla por mí misma. Me hace falta arrancar con las ideas, pero tu artículo me ha ayudado a saber por dónde debo empezar. Sé dibujar y he hecho cuadros en acrílico que nada tienen que ver con el tema de la ilustración; sin embargo es algo que deseo aprender desde hace muchos años y no he conseguido.
    Gracias.

    1. Me alegro mucho de que este artículo te haya ayudado a empezar. Por experiencia propia te digo que lo importante es empezar y marcarse unas fechas límites. No te preocupes tanto por el resultado de los primeros bocetos y sigue trabajando en los dibujos. Tendrás tu libro terminado en poco tiempo.

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